Por Ingeniero Agrónomo Marcos Hernández García
Que tal mis estimados cuatro lectores, quiero comentar con ustedes que me gusta leer la columna De políticas y cosas peores, que escribe Catón en el Diario El Mundo de Córdoba, donde continuamente hace mención a la frase mis cuatro caros lectores y del que no pretendo copiar, si no que en realidad son cuatro las personas que me han dicho que leen lo que escribo y que además de darme sus comentarios y enriquecerme con sus aportaciones (no económicas), también me han hecho propuestas (no indecorosas) de algunos temas que pudiéramos mencionar en el transcurso del año, Dios mediante, esperando sean de su interés y agrado. Para no variar, voy a utilizar otra frase que desconozco de quien sea pero que dice así “En abundancia, hay derroche”, esto con alusión al recurso agua (que también pudiera aplicarse en otras cosas que pasan en nuestro querido Huatusco).
Con referencia al agua, a través de las noticias, nos damos cuenta que en el Distrito Federal desde el pasado 27 de enero a la fecha, en 12 de las 16 delegaciones han sufrido desabasto y escasez de agua debido a la reparación del acueducto del sistema Cutzamala, las autoridades a través de los medios informativos hicieron un llamado a la población a tomar las medidas preventivas para extremar el ahorro del agua y usarla racionalmente. Al respecto quiero hacer algunas apreciaciones para la reflexión: El Municipio de Huatusco y sus alrededores, son lugares verdaderamente privilegiados, se tiene abundante vegetación, un clima benigno y lluvias frecuentes que recargan los abastecimientos de agua para nuestro consumo, que si bien es cierto no es abundante también no escasea; así que un problema de escasez de agua lo vemos muy lejano, en primera instancia el agua es barata en comparación con los múltiples usos que le damos y por tal razón no la valoramos; se tienen alternativas que en caso de desabasto por ejemplo, en nuestra municipio, están algunos nacimientos, arroyos y ríos que cruzan el territorio y que resolverían temporalmente el problema, en el mejor de los casos y más cómodo compraríamos agua embotellada, o se contrataría el acarrea con pipas, como se hace en algunas comunidades del Municipio de Córdoba, por citar un ejemplo, en estos últimos casos, el agua se convierte en una mercancía que se comercializa generando buenas utilidades. Si bien es cierto que tenemos el derecho a tener agua suficiente y limpia, también es cierto, que tenemos la obligación de usarla eficientemente, para esto, es importante saber cuantos litros de agua utilizamos en nuestras actividades diarias, entre las que podemos mencionar el lavado de las manos, el baño diario, cuantos litros de agua se van al drenaje cada vez que accionamos la palanca del escusado cuando echamos 200 ml de orina, en el lavado de la ropa, en el uso para la comida y en el consumo personal, en el lavado de los automóviles, en el riego de las plantas o del jardín, en la limpieza de pisos, banquetas y calles. De tal manera que a medida que sepamos nuestro consumo diario, podemos realizar acciones muy concretas y practicas para reducir el derroche de agua en nuestros hogares. Datos recientes publicados en los diarios regionales mencionan que en el Distrito Federal el consumo por persona es de 300 litros diariamente, en otras ciudades los índices andan entre los 180 y 250 litros y en las zonas rurales alrededor de los 150 litros. Por ultimo quiero comentar que la población cada día va en aumento y los requerimientos de agua son mayores. Fomentar la cultura del cuidado y ahorro del agua es algo que agradecerá nuestro bolsillo y las generaciones presentes y futuras. Usted que piensa.
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